Corregir una redacción significa saber:sintaxis y ortografía.En el orden de las ideas, es saber si la oración está en orden directo e indirecto, o sea,sujeto y predicado o predicado y sujeto. lo cierto es poner en orden directo porque se da énfasis a la idea principal y si se coloca al revés es por qué se le está dando importancia algún significado.

El sustantivo y el verbo son dos términos que ayudan al resto de la oración, por ejemplo,se puede encontrar la concordancia entre verbo y sujeto (concordancia verbal),o sea, número y persona; o concordancia del nombre,o sea, sustantivo y adjetivo, sí estas están de acuerdo en género y número(masculino y femenino, plural y singular). En el verbo, se puede hallar la regencia verbal, esto es, si algún verbo tiene preposición.

La puntuación es muy importante.Revisar cada uno, para no ver doble sentido y además la palabra clave de cada párrafo debe ser una. También sinónimos, pronombres,o expresiones que puedan sustituirla.Revisar la ortografía:acentuación y las palabras.

 

EL BORRADOR

-Sustituir las palabras repetidas de la redacción por sinónimos más precisos o suprimirlas.

-Buscar las palabras ambiguas en tu redacción y reemplazarlas por vocablos más exactos.

-Preferir el adjetivo pospuesto al antepuesto.

-Suprimir adverbios en –mente o sustituirlos por un sintagma preposicional.

-Quitar los nexos cuando puedan ser reemplazados por signos de puntuación: eso permite más agilidad y concisión.

-Reducir las expresiones más largas; sustituirlas por otras igual de precisas, pero más cortas.

-Eliminar las rimas y cacofonías: los sonsonetes irritan y distraen al lector.

-Extirpar las inconsecuencias, esto es, las frases que no se siguen lógicamente de lo antes escrito y hacen aparecer desaliñado al escrito.

-Preferir el verbo al sustantivo y el sustantivo al adjetivo.

-Omitir expresiones vulgares o coloquiales:  “bueno”, etc...

-Tachar los circunloquios o rodeos o poner algo sustancial en su lugar.

-Nada de introducciones: quitan tiempo; ve al grano, evitando expresiones como “Yo creo, pienso, opino que...”, etc... Evita transiciones largas de una idea a otra mediante signos de puntuación.

-Coloca los acentos que faltan a tu redacción.

-Evita las palabras demasiado inconcretas o “palabras baúl”, porque tienen un sentido tan general que no significan nada: “cosa”, “tener”, “hacer...”. También las muletillas o expresiones propias repetidas: “y tal y cual”, “y todo eso” eiusdem palotis.

-No dejes frases sin terminar... sugieren pobreza de léxico.

-Corrige las faltas de concordancia entre sujeto y verbo, sustantivo y  adjetivo, etc...

-Utiliza los tiempos verbales más exactos.

-Busca ejemplos y argumentos que apoyen cada uno de tus puntos de vista: no dejes tesis ni opiniones sin argumentos o pruebas después que los justifiquen. Si no, el escritor del texto parece infantil.

-Ordena tus argumentos del más simple al más complejo o viceversa.

-En las enumeraciones, sigue el orden alfabético.

-En las series de complementos, ordénalos por extensión del más corto al más largo o viceversa.

-Procura que tus oraciones tengan más o menos la misma longitud o sean simétricas. Un buen recurso es utilizar parejas de palabras o frases unidas por una conjunción: da precisión y ritmo a la frase.

-Dispón tus datos por orden cronológico cuando sea a propósito.

-Sitúa al principio de la frase la parte de la misma (sintagma o palabra) que más te interese destacar.

-Cuando quieras ser claro, sigue siempre este orden: sujeto, verbo, complementos (y los complementos ordénalos de mayor a menor en extensión o viceversa).

-Sitúa los adverbios lo más cerca posible del verbo, a ser posible después.

-Formula las tesis u opiniones que se pueden defender sobre un tema propuesto y escoge la que más se avenga con tu criterio.

-Simula pequeñas incertidumbres, hazte preguntas retóricas. Una pregunta retórica es una buena forma de empezar. Empieza siempre modestamente cuando te dirijas a grupos de personas.

-Separa en párrafos tu redacción. La presentación de un todo continuo fatiga la vista y sugiere desorden.

-Introduce cada uno de tus párrafos con una sangría inicial del primer renglón. (Una sangría es varios espacios en blanco)

    -Pon un margen el doble de extenso a la izquierda del escrito que a la derecha.