MI INTERIOR

Me miro en lo mas profundo de mi ser y me encuentro

Conmigo , me pregunto ¿ estoy con vida o es un sueño?

Es verdad estoy vivo ,siento que puedo ser feliz,que puedo

Amar a una mujer y eso es hermoso ¿ pero que es vivir?

En realidad vivir es sentir la vida como a uno le gusta eso no

Es una locura es una realidad por eso yo les digo vivan como

Mas les gusta pero traten a sus seres queridos

Con mucho amor.

autor: cacho(argentino)

LA RANA Y EL ESCORPIÓN

 

En el paso de un  río

la tragedia a llegado

un Escorpión impío

a una Rana a pinchado.

Todo a comenzado

por un trato inocente,

la Ranita muy pura

le creyó al delincuente.

 

Empezó el Escorpión

proponiendo a la Rana:

como no se nadar

me llevas en tu espalda?

si me cruzas el río

te agradezco en el alma,

y no debes temer

yo te doy mi palabra.

 

Respondió la Ranita

con su voz elocuente:

estas loco! Escorpión

tu veneno es muy fuerte,

y tu mera intención

es librar la corriente,

si me pinchas nadando

se nos viene la muerte.

 

Te lo juro Ranita

que no hay mala intención,

yo no soy como son

mis hermanos malvados,

nada te ha de pasar,

llevame! al otro lado:

y la Rana inocente

se llevó al desgraciado.

 

Que haz hecho Escorpión?

un pinchazo me haz dado!

por tu falta de juicio

moriremos ahogados;

ya lo se! Rana mía!

respondió con tristeza:

no lo pude evitar,

ES MI NATURALEZA!

 

AUTOR: ARGENIS DE VENEZUELA

 

EL ÁGUILA Y EL CARACOL

Vio llegar el águila real ,hasta  el saliente de roca donde ella anidaba ,a un torpe caracol que había partido de la  honda vega  , y exclamó , sorprendido :

 

- ¿Cómo con ese andar tan perezoso ,

subiste a visitarme hasta tan arriba?

-Subí , señora -contestó el baboso-, a fuerza de arrastrarme.

Alba Prieto

 

LA INTELIGENCIA DE LOS RATONES

Una numerosa familia de ratones había instalado su hogar en una casa de campo. El padre salía, en compañía de sus hijos mayores, en busca de comida. Esta era muy difícil de consequir, pues había un feroz gato que vigilaba. El gato más pequeño corría de un lado a otro jugando con los frascos de miel que había vaciado, pero uno de ellos cayó, y el estrépito del vidrio al romperse sobresaltó al gato  que dormía cerca de allí. Se levantó con sigilo, y al descubrirlos quiso darles su merecido. Mostrando sus afiladas uñas, maulló con todas sus fuerzas y cogiendo un enorme garrote perseguía a los ratones, que despavoridos salieron corriendo. Llegaban ya al hueco de su casa, cuando el gato atrapó al vuelo la cola de uno de ellos. El padre salió en defensa de su hijo y propinó un feroz mordisco al gato, que se alejó maullando. El susto ya había pasado.

Alba Prieto